Quienes sentimos, pensamos y obramos desde el amor por la Patria y la Doctrina Nacional de los Argentinos, nos movilizaremos en defensa de la Patria Argentina y su Pueblo Trabajador contra el ataque de fuerzas extranjeras y antinacionales que pretenden desguazar el Estado, para destruir la Nación, fragmentar el territorio nacional y entregarlo a las potencias extranjeras.
Aquí y ahora no hay tierra de nadie, es PATRIA O COLONIA.
Debemos rechazar el DNU y el proyecto de ley ómnibus de Milei porque ataca a la Nación Argentina, su territorio, su Estado, la comunidad nacional, la familia argentina y el trabajo. La usura internacional, su régimen de división internacional del trabajo, su obsolescencia programada, su desocupación inducida, buscan destruir la industria nacional, decretar el fin del trabajo, reducir al pueblo a servidumbre y subordinar la Patria a ser mera abastecedora de materia prima agrícola, minera, petrolera, forestal.
No hay neutralidad ni inocencia que valgan, es NACIÓN O FACTORÍA.
La defensa de la producción nacional depende de los instrumentos de gobierno de la Nación, que son las Empresas de Estado: Fabricas Militares, Astilleros, Ferrocarriles, Aerolíneas, Puertos y Aduanas, Comisión Nacional de Energía Atómica, INVAP, y las ex – tatales YPF, YFC. Porque lo privado nacional es muy chico, y lo privado grande es muy extranjero. El Estado Empresario Argentino es nuestro justo medio argentotélico en economía ya que produce y defiende el interés nacional. Los hechos del Nacionalismo Industrialista Argentino de Tercera Posición son contundentes: con el Estado Empresario de San Martin-Beltrán, Rosas-Mancilla, Yrigoyen-Mosconi, Perón-Savio, se fundó la INDEPENDENCIA ECONOMICA.
Se prepara (en simultaneo a la motosierra) una nueva falsificación del peronismo, en sus opciones menemo/progresista, fieles a las privatizaciones de las empresas del Estado, obedientes a las multinacionales y sus embajadas, subordinadas a agendas extranjeras del norte o de oriente. Es nuestra responsabilidad no claudicar ante la opción del mal menor y su crueldad indolente, que solo puede ofrecer el desastre que le prodiga Milei, con el fin (que justifica sus medios) de hacerse nuevamente del poder en la alternancia liberal-keynesiana.
Para ello solo hay una sola opción verdadera, que viene de la Tradición, Cultura y Pensamiento Nacional: El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. Ponerlo en el centro del debate político argentino es lo único que importa, porque en el corazón del proyecto habita la SOBERANIA POLÍTICA.
La resistencia nunca alcanzó para la realización de la grandeza de la Nación y la felicidad del Pueblo. Siempre hubo que preparar la avanzada. Es tiempo de la Reconquista Nacional. Para realizar las tareas nacionales y las misiones populares se necesita determinación y también coraje para dar el salto de fe.
Solo el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional con sus Empresas del Estado y sus Fuerzas Armadas posee las capacidades para planificar, ejecutar y supervisar una Movilización Total del Trabajo para alcanzar el Pleno Empleo. Conduciendo, desarrollando y uniendo las cadenas de valor con la PYME Argenta. Esto es la Nación y Pueblo en Armas que permiten la conquista de la JUSTICIA SOCIAL.
No intentarlo de nuevo es un pecado imperdonable para un Pueblo que expulsó en más de una oportunidad al enemigo inglés y lo volverá a hacer cuando se saque de encima con desprecio a los políticos profesionales que mantienen el régimen de opresión de los Acuerdos de Madrid, su ley 24184 de Protección de inversiones inglesas, su ley 23696 de Reforma del Estado y su decreto de privatización de las 27 Empresas del Área de Defensa.
Hoy peligra la integridad territorial de la Patria. Estamos frente al abismo de nuestra propia existencia como Nación y Comunidad. Animemos el fuego sagrado para una próxima carga ¿Con que armas pelearemos? Con las que les quitaremos.
